La imaginación de tu hijo ya existe ¿su recámara la está fomentando o limitando? hace poco, ví un video que decía algo muy cierto, mostraba un cuarto con muchos juguetes y decía:
Estaba grabando el “desorden” que mi hijo había dejado hasta que me di cuenta: no es desorden, es su mundo (mientras aparecía el mismo espacio con juguetes pero grabado desde la altura del niño).
Ahora te pregunto a ti, ¿ya te sentaste en la habitación de tu hijo donde tiene todos sus juguetes “esparcidos” y viste cómo los ve él? si no lo has hecho, te invito a hacerlo. Bájate a su altura y conoce su mundo ahí donde ves caos, tu hijo está creando algo que tú ya olvidaste: su propia forma de imaginar su mundo.
Porque hay algo que olvidamos con el tiempo: los niños no ven espacios, ven mil posibilidades. Ellos no necesitan grandes cosas, solo su creatividad, porque todo les parece más grande, emocionante y especial. Y es una realidad que cuando crecemos (en la mayoría de los casos) dejamos de mirar así.

Diseñar desde su perspectiva, no desde la nuestra
Con lo anterior me refiero que como adultos, buscamos orden, estética y control visual. Pero los niños buscan explorar, crear y sentir. Su mundo está más abajo pero también más abierto, por eso:
- Una cama puede ser un barco, una casa o una nave espacial.
- Un rincón puede ser su lugar seguro.
- Un mueble a su altura puede convertirse en su primer espacio de independencia.
Cuando diseñamos sin considerar esto, limitamos. Cuando lo entendemos, potenciamos esas habilidades.
La clave está en observar
Pon más atención a:
- ¿Pasa mucho tiempo en su recámara?
- ¿Está adaptada a él?
- ¿Lo emociona, lo hace quedarse, lo hace imaginar?
Porque justo ahí, está el inicio de lo más especial para él.
Cuando el diseño sí acompaña
Es ese tipo de recámara donde:
- Hay zonas que le permiten alcanzar sus juguetes preferidos.
- Cada elemento tiene intención y el lo nota: se da cuenta que su closet es de su color favorito, que tiene cuadros del personaje que ama, etc.
- La cama no solo es cómoda sino que tiene barandal para protegerlo y que no se caiga.
- Tiene elementos lúdicos como un panel sensorial que fomenta su aprendizaje por medio del tacto y lo visual.
Con todo esto es como poner en sus manos independencia, seguridad, buenos hábitos y habilidades positivas que está mejorando sin darse cuenta, lo hace con alegría y por instinto porque el espacio lo guía, no le pone restricciones. Aquí es donde el diseño deja de ser decoración y se convierte en una experiencia de bienestar.

Se trata de darle un espacio seguro
A veces creemos que una recámara ideal es aquella que siempre está ordenada pero en un espacio infantil, el verdadero valor está en lo que sucede dentro de él.
Un poco de “desorden” puede ser creatividad en proceso. Un juguete fuera de lugar puede ser parte de una historia.
Lo que quiero que te lleves hoy
La imaginación de tu hijo no necesita más cosas, necesita una mejor habitación. Un entorno que lo invite, que lo enseñe y que lo abrace. Un lugar donde pueda ser todo lo que sueña sin límites: debemos exponenciar la creatividad de los niños a través de su recámara.
En blogs pasados te he hablado de los beneficios que aporta un buen diseño en sus espacios, pero hoy quiero que te quedes con esto: su espacio debe fomentar y nutrir su imaginación.
Dale espacios que conecten con eso y que lo inspiren, porque ahí, en ese cuarto que parece desordenado para ti, es donde comienzan las historias más grandes de su vida. ¿No sabes por dónde empezar para lograrlo? nosotras te ayudamos, contáctanos y comencemos.
Con cariño, LDIA. Merary Arredondo.



