Este proyecto escolar fue concebido como un espacio multifuncional que responde a las necesidades actuales de aprendizaje, presentación y convivencia dentro del entorno educativo. Partiendo de un área completamente vacía, se desarrolló un auditorio para 50 personas con una plataforma adaptable con capacidad de hasta 100 personas, logrando un equilibrio entre funcionalidad, diseño y flexibilidad.
La propuesta se trabajó en conjunto con el arquitecto para la construcción de muros y la correcta distribución del espacio, asegurando una integración armónica con la infraestructura existente y la identidad del colegio.
El diseño interior se alineó estratégicamente con la marca institucional, incorporando formas geométricas que se reflejan en el diseño del plafón, generando un lenguaje visual coherente y moderno. Se eligió una paleta de colores neutros que aporta amplitud, claridad y concentración, ideal para entornos educativos.
El auditorio fue equipado con mobiliario funcional: mesas y sillas móviles con sistema de ruedas que permiten reconfigurar el espacio de forma ágil según la actividad, además de un pódium móvil que facilita la dinámica de presentaciones.
En cuanto a materiales, el escenario fue diseñado con piso laminado de alta resistencia, brindando calidez y durabilidad, mientras que una zona lateral con césped sintético introduce un elemento lúdico y relajado, complementado con pufs para crear un ambiente más informal y versátil. La integración de una pantalla automatizada optimiza la experiencia audiovisual, convirtiendo este espacio en un punto clave para análisis, exposiciones y eventos escolares.
El proyecto se complementa con un diseño de iluminación estratégica que resalta cada área y permite adaptarse a diferentes escenarios de uso, consolidando un espacio funcional, dinámico y alineado con la visión educativa contemporánea.



